Sabemos que los expertos recomiendan que los niños pequeños no usen las pantallas porque estas pueden afectar a las capacidades de concentración, aprendizaje, empatía, manejo de la frustración y, además, al control de los impulsos, habilidades que resultan vitales para la interacción social.
Sin embargo, también es cierto que, en ocasiones, las pantallas son un recurso que utilizamos muchos padres, pues el cansancio y los miles de tareas del día a día a veces nos dejan sin ideas. Entonces, en esos casos en que los pequeños están expuestos a las pantallas, evitemos el uso excesivo, cuidemos el contenido al que tienen acceso y prestemos atención al momento en el que les permitimos usarlas.
Aquí, nuestras sugerencias de cuándo NO usar pantallas:
- Si los pequeños tienen dos años o menos. Un bebé expuesto a las pantallas tiene mayor riesgo de presentar problemas de comunicación, retraso en el lenguaje, alteraciones visuales, etc.
- Más de una hora diaria en niños mayores de dos años. Y mejor aun si puede restringirse su uso a cierta cantidad de días a la semana.
- Durante las comidas: ni televisión ni tablet ni celular. Así el cerebro no se distrae y los niños pueden percibir mejor la sensación de saciedad.
- Cuando están con otros niños. Más allá de ser un momento de esparcimiento o diversión, la interacción social es valiosísima para el desarrollo, ya que ayuda a la autorregulación, incentiva la empatía, fomenta el autoconocimiento, crea una identidad y es siempre una oportunidad para aprender cosas nuevas.
- Para tranquilizar a un niño. Porque si eso se convierte en una rutina, los pequeños no aprenderán a controlar su comportamiento, serán cada vez menos tolerantes a la frustración y se incrementa la disposición a buscar siempre una distracción ante cualquier situación de estrés.
- Cuando se aburre. Darle un dispositivo móvil o simplemente dejar que mire tele cuando dice “es que estoy aburrido” es dejar pasar una muy valiosa oportunidad para crecer, crear y aprender acerca de sí mismo y de lo que lo rodea.
- Poco antes de dormir. El uso de pantallas muy cerca de la hora de ir a dormir altera el sueño y su calidad. Si se usa una pantalla, debe ser por lo menos dos horas antes de ir a dormir.
En nuestra tienda podrás encontrar algunas opciones que podrían ayudar o servir de ideas para utilizar menos pantallas. Dentro de nuestros favoritos están los cuadernos de actividades de Listos para Aprender, los juegos educativos de la marca Ludattica y las manualidades de Galt.
Esperamos haberte ayudado. Estamos aquí para compartir y crecer juntos.
Un abrazo,
Marita y Chari